Haz un buen mantenimiento del tejado para evitar goteras

Haz un buen mantenimiento del tejado para evitar goteras

Ya ha llegado el otoño y como siempre viene acompañado de lluvias. Es cierto que no vivimos en una zona con largas épocas de inundaciones, pero aún así es importante prevenir el riesgo de que se produzcan goteras. El tejado es la parte más importante de las viviendas y la que está más expuesta a las inclemencias meteorológicas. Esto, junto con el paso del tiempo, son los factores que más erosionan los tejados y hacen que pierdan estanqueidad y eficiencia.

 

Un buen mantenimiento del tejado supone un ahorro económico

Cada vez más, el bajo-cubierta de las viviendas se arregla y se acondiciona para ser una parte más de la casa donde se pueda vivir. Este es un motivo más para darle la importancia que se debe a la revisión periódica del tejado.

Hacer un buen mantenimiento del tejado aporta beneficios económicos, ya que si se realizan las reparaciones escalonadas, el coste será menor que si se tienen que hacer cuando ya se ha producido la gotera y se debe intervenir con más contundencia. En este caso vale la pena revisar el tejado para incorporar un elemento impermeable e incluso un aislamiento térmico, con el fin de conseguir una mejor eficiencia energética.

El tejado revisado aporta seguridad y confort

El tejado es el paraguas de nuestra casa, por eso hay que evitar que hayan humedades o se formen goteras. Este es el beneficio principal que aporta hacer un mantenimiento del tejado: el confort y la seguridad de nuestra casa.

Las pequeñas grietas o agujeros –imperceptibles a simple vista– hacen que el frío entre y el calor marche en invierno; y al contrario en verano (sin aislamiento). De este modo, los gastos del consumo energético se elevan y dejamos de tener la sensación de bienestar que nos da una buena climatización de los diferentes espacios del hogar.

¿Qué puedo hacer si tengo goteras?

Cualquier época del año es adecuada para hacer una revisión del tejado, pero desde Teules se recomienda que se hagan al menos una vez al año, o bien después de fuertes lluvias. Por ejemplo, antes de empezar el verano puede ser una buena época.

Es importante que las revisiones sean a cargo de una empresa especializada, y evitar “el automantenimiento”. De esta manera tienes el apoyo de la garantía por escrito del trabajo realizado por los profesionales y ratificar que la revisión se ha producido en las condiciones correctas.